Mi experiencia con Trek Inca Huaman 4D/3N en Choquequirao

Vistas Choquequirao

Siempre que uno piensa en Perú, automáticamente le viene a la cabeza Machu Picchu. Sin embargo, hay multitud de trekkings en la zona de Cusco, menos conocidos, pero sin duda también espectaculares. Hoy os traemos la experiencia de Choquequirao. Si te pasa como a mí, que no conocía nada acerca de estos restos arqueológicos antes de viajar a Perú, y quieres saber cómo fue la experiencia, sigue leyendo.

El trek a Choquequirao son cuatro días de, no vamos a engañarnos, dura caminata. El primer día salimos muy temprano de Cusco y, tras varias horas en coche, llegamos al pueblo de San Pedro de Cachora, donde tomamos el primer desayuno. Tras esto, y después de algunos kilómetros más en coche, llegamos al punto de partida de la caminata: Capulyoc. Ahí se nos unió el arriero que dirigiría a la mula que iba a cargar nuestro equipaje. En ese punto, a casi 3.000 m de altura, se inicia el descenso por la ladera de la montaña que nos llevará hasta el lecho del río. Unos 1.500m de bajada, ¡todo un reto! Tras el almuerzo, llegamos al río Apurímac, y lo cruzamos a través de un imponente puente. Desde ahí vemos el antiguo puente. Una miniatura, en comparación con el actual, que fue arrasado por la crecida del río durante el fenómeno del Niño. Comenzamos el ascenso por la ladera opuesta. Cansados pero satisfechos con el esfuerzo realizado, llegamos a Santa Rosa baja. El equipo de Trek Inca Huaman se encargó de todo: montar las tiendas, sacar el equipaje, gestionar la cena… Nosotros sólo debíamos preocuparnos de disfrutar de las vistas y relajarnos. No había nadie más acampando y la sensación de ver el atardecer rodeados de tanta paz fue increíble.

carpa

Sobre el equipo de acampada, solo tengo buenas palabras. Pese a la lluvia que cayó durante la noche, las carpas aguantaron a la perfección. Los sacos eran muy cálidos y los matras muy mullidos. Casi parecía que estuviéramos durmiendo en un colchón.

A la mañana siguiente, sintiéndonos totalmente descansados, continuamos la subida hasta Marampata. Allí descargamos el equipo, pero continuamos nuestro ascenso hasta la ciudad de Choquequirao. Las dimensiones del complejo son enormes ¡aunque se calcula que sólo está recuperado en torno al 30%! Durante la visita recorrimos los principales puntos de la ciudad: terraza de las llamas, zona sacerdotal, patio principal, talleres de artesanos, la zona de almacenamiento de agua… Pese a considerarse una antigua ciudad inca, lo cierto es que las características de la construcción hacen pensar que culturas anteriores como la Chachapoyas y la Huari ya se ubicaban en este lugar, posteriormente conquistado por los incas.

Toda esta información, y mucha más, nos la fue dando nuestro guía de Trek Inca Huaman. Totalmente recomendado realizar este recorrido con alguien que conozca el tema, para obtener una visión más completa del lugar.

Choquequirao

Los dos días siguientes, recorrimos de vuelta el camino que habíamos realizado a la ida. Otra vez una dura bajada, seguida de la correspondiente subida, pero con la recompensa de unos paisajes espectaculares, unas comidas deliciosas, un buen descanso y la tranquilidad que da estar en un lugar prácticamente solos.

Después de haber visitado tanto Machu Picchu como Choquequirao, puedo decir que esta última no desmerece para nada en comparación con Machu Picchu. Es tu trekking si estás buscando un reto, superarte y disfrutar de unos parajes y una visita arqueológica casi privada.

Choquequirao es el trekking de los aventureros, que buscan ese punto diferente.

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